26 ene 2026
Fotovoltaico monofásico o trifásico: guía completa para elegir el sistema adecuado
Fotovoltaico monofásico o trifásico: diferencias, ventajas y criterios prácticos para elegir la solución más adecuada para viviendas, empresas o alojamientos turísticos.
Decidir si instalar un sistema fotovoltaico monofásico o trifásico significa, en la práctica, definir cómo funcionará tu instalación eléctrica hoy y en los próximos años. No cambia solo el tipo de inversor, sino también la potencia gestionable, la estabilidad del sistema y la posibilidad de integrar bombas de calor, placas de inducción y vehículos eléctricos. En viviendas con consumos estándar, el monofásico suele ser suficiente, mientras que en contextos más exigentes el trifásico se vuelve casi imprescindible.
En esta guía se explican de forma clara las diferencias entre ambas soluciones y los criterios prácticos para elegir la más adecuada para tu caso.
Fotovoltaico monofásico o trifásico: por qué la elección afecta costes y rendimiento
A primera vista, podría parecer que, una vez conocida la potencia de la instalación, la elección entre monofásico y trifásico es solo un detalle técnico. En realidad, no es así. El tipo de suministro eléctrico influye en la distribución de la potencia, en la calidad del servicio y en la posibilidad de integrar nuevas cargas en el futuro.
Potencia contratada y “margen de maniobra” para las cargas
Cada usuario dispone de una potencia contratada: es el límite máximo que se puede tomar de la red antes de que el contador actúe. En viviendas se habla de unos pocos kW; en actividades empresariales, de potencias mucho mayores.
Con un suministro monofásico toda la potencia pasa por una sola fase. Si coinciden varios consumos importantes (horno, secadora, inducción, climatización, recarga del coche…), el margen disponible se reduce rápidamente. Con un suministro trifásico, la potencia se distribuye entre tres fases, con corrientes más bajas y menor riesgo de sobrecarga en una sola línea.
Autoconsumo y aprovechamiento de la energía producida
El fotovoltaico es realmente rentable cuando se consume directamente la energía generada. El tipo de sistema afecta a cómo se integra la producción con los consumos:
en monofásico, toda la producción entra en una única fase;
en trifásico, la energía se inyecta en las tres fases, obteniendo un mejor equilibrio global.
Si los consumos importantes están bien distribuidos, un sistema monofásico puede ofrecer igualmente un buen nivel de autoconsumo. Pero en presencia de cargas elevadas en varias líneas, el trifásico es más natural y flexible.
Estabilidad del sistema y continuidad de servicio
Un sistema bien dimensionado reduce:
los disparos del contador,
las fluctuaciones de tensión,
la sensación de que la instalación trabaja constantemente “al límite”.
Con muchos consumos, una red trifásica tiende a ser más estable porque reparte mejor las cargas. En viviendas simples esta diferencia puede ser menos evidente, pero aparece claramente cuando la casa integra bomba de calor y vehículo eléctrico.
Qué es un sistema fotovoltaico monofásico
Características del suministro monofásico
El suministro monofásico llega con dos conductores principales: fase y neutro. La tensión entre ambos es de 230 V.
En viviendas, la potencia más común es 3 kW, aunque cada vez se solicitan más 4,5 o 6 kW debido al aumento de electrodomésticos y climatización.
Es un esquema ideal para viviendas tradicionales, pero puede resultar insuficiente cuando aumentan significativamente los consumos.
Estructura de un sistema fotovoltaico monofásico
Un sistema monofásico está compuesto por:
paneles fotovoltaicos en una o más cadenas;
un inversor monofásico;
protecciones en continua y alterna;
posible batería de almacenamiento;
conexión al cuadro eléctrico y al contador.
El inversor inyecta la energía en la misma fase a la que está conectado, por lo que la distribución de cargas influye en el autoconsumo real.
Potencias típicas y aplicaciones
En viviendas, los sistemas monofásicos suelen situarse entre 3 y 6 kW.
Son adecuados cuando:
la calefacción sigue siendo a gas,
no hay bombas de calor potentes,
la recarga del coche eléctrico no es intensiva.
Qué es un sistema fotovoltaico trifásico
Características del suministro trifásico
Incluye tres fases y un neutro. La tensión fase-neutro sigue siendo 230 V, y entre fases es de 400 V.
Es habitual en:
empresas y talleres,
edificios con ascensores, bombas o motores,
alojamientos turísticos y viviendas grandes muy electrificadas.
Estructura de un sistema fotovoltaico trifásico
Los elementos son similares, pero el inversor es trifásico y distribuye la energía entre las tres líneas. Esto permite un mejor equilibrio entre producción y consumos.
Potencias típicas y usos
Se utiliza en:
viviendas de alto nivel con muchos servicios eléctricos (8–12 kW);
comercios y talleres (10–30 kW);
empresas y naves industriales (decenas de kW).
Diferencias técnicas entre fotovoltaico monofásico y trifásico
Distribución de cargas y corrientes
En monofásico, todas las cargas recaen en la misma fase. Basta con que coincidan varios consumos importantes para acercarse al límite del contador.
En trifásico, las cargas se reparten, reduciendo las corrientes y aumentando la estabilidad.
Potencia total y límites prácticos
A partir de unos 6 kW de sistema, el monofásico puede mostrar limitaciones.
En trifásico es posible ampliar la potencia sin sobrecargar conductores ni desequilibrar la instalación.
Calidad del suministro
El trifásico ofrece:
menos fluctuaciones,
mejor comportamiento ante arranques de motores y compresores,
mayor robustez general.
El inversor fotovoltaico: diferencias entre monofásico y trifásico
Funciones comunes
Ambos tipos:
convierten la energía,
optimizan la producción,
gestionan parámetros eléctricos,
permiten monitorización,
pueden integrarse con baterías o sistemas de gestión de cargas.
Cuándo elegir un inversor monofásico
Cuando:
la vivienda es monofásica,
la instalación es de 3–6 kW,
no se prevén ampliaciones significativas.
Cuándo elegir un inversor trifásico
Cuando:
el suministro es trifásico,
la potencia del sistema supera los límites habituales del monofásico,
se requiere distribuir la energía en varias líneas.
Ventajas y límites del fotovoltaico monofásico
Ventajas:
instalación sencilla,
menor complejidad,
costes reducidos,
integración rápida.
Límites:
puede quedar corto en viviendas muy electrificadas,
límite estructural al crecer el número de cargas importantes.
Ventajas y límites del fotovoltaico trifásico
Ventajas:
mayor potencia gestionable,
cargas equilibradas,
ideal para bombas de calor y recarga de VE,
más robusto en general.
Límites:
mayor coste,
requiere diseño más detallado,
innecesario para viviendas pequeñas con consumos bajos.
Escenarios reales en viviendas
Vivienda con consumos moderados
Calefacción a gas, cocina a gas, algunos aires acondicionados, potencia de 3–4,5 kW. El monofásico es suficiente.
Vivienda electrificada con bomba de calor y coche eléctrico
Sin gas, con inducción, bomba de calor potente y VE. El trifásico suele ofrecer más seguridad y libertad de uso.
Monofásico vs trifásico en empresas y alojamientos
Comercios y oficinas: trifásico casi siempre recomendado.
Empresas y talleres: indispensable.
Hoteles y alojamientos turísticos: necesario para gestionar climatización, cocina, lavandería y recarga de VE.
Sistemas de almacenamiento
Acumulación en monofásico
Adecuada para consumos domésticos. Mejora mucho el autoconsumo.
Acumulación en trifásico
Permite estrategias de gestión avanzada, útiles para empresas y estructuras grandes.
Cuándo conviene pasar de monofásico a trifásico
Señales típicas:
disparos frecuentes del contador,
instalación de bomba de calor,
cocina de inducción,
llegada de uno o más vehículos eléctricos,
necesidad de aumentar potencia contratada.
Fotovoltaico y recarga de vehículos eléctricos
Monofásico con wallbox doméstica
Una wallbox monofásica de 3,7 kW puede saturar parte importante del suministro. Requiere buena gestión de cargas.
Trifásico y recarga más flexible
Permite:
wallbox más potentes,
reparto equilibrado de cargas,
recargar varios vehículos sin comprometer el sistema.
Fotovoltaico monofásico o trifásico: ¿cuál es la elección correcta?
Depende de:
la potencia necesaria,
el tipo de suministro,
los futuros consumos previstos.
Para viviendas con consumos moderados, el monofásico es suficiente. Para casas electrificadas, empresas y alojamientos, el trifásico ofrece claras ventajas.
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